En este papel, el agente inmobiliario trabaja de forma autónoma y gestiona su propio horario de trabajo.
Ayuda a sus clientes a encontrar la propiedad perfecta para ellos: desde la inspección hasta las negociaciones finales.
Responsabilidades principal:
- Identificar oportunidades comerciales potenciales con los clientes;
- Acompañar a los compradores o vendedores en visitas personales;