En el taller de Benavente, esta posición se encarga de gestionar la atención al cliente, tanto en persona como por teléfono. Quien ocupe este puesto será la cara visible, ayudando a resolver dudas sobre servicios de automoción y asesorando en la venta de piezas y recambios. Es un contrato a jornada completa donde se combina el trato directo con los usuarios con la organización del almacén.
El día a día incluye controlar el inventario para que nunca falte material, realizar pedidos y mantener el stock bien ordenado. También es necesario ocuparse de la gestión administrativa, lo que implica manejar la caja, tramitar cobros y registrar cada movimiento. Mantener el orden y el rigor en los documentos es fundamental para que el taller funcione sin problemas y todo esté siempre bajo control.