Se necesita un cualificado con experiencia en microbiología para una compañía que trabaja con productos técnicos regulados. La función principal será actuar como enlace técnico para los clientes y distribuidores, asegurando una comunicación fluida entre las necesidades del mercado y las capacidades técnicas de la empresa. Esto incluye ofrecer apoyo tanto antes como después de la venta, tanto a clientes como a los equipos comerciales y de distribución, interpretando las peticiones del mercado en especificaciones técnicas factibles.
El puesto también implica la gestión del ciclo completo de vida de los productos, incluyendo revisiones, cambios y la mejora del catálogo existente. Se participará activamente en la creación y lanzamiento de nuevos productos, trabajando codo con codo con los departamentos de Producción, Calidad, Laboratorio y Dirección Técnica. Será esencial garantizar que se cumplen todas las regulaciones y sistemas de calidad pertinentes, como ISO 9001 e ISO 13485, y manejar toda la documentación técnica necesaria, incluyendo el seguimiento de modificaciones y la trazabilidad de los documentos.
Se apreciará la habilidad para analizar información, organizarse y comunicarse de manera efectiva. También es importante la capacidad de colaborar con diversos departamentos y tener una mentalidad orientada a la mejora constante de los procesos. La persona que se una al equipo formará parte de un ambiente técnico, con posibilidades de desarrollo y estabilidad.
Titulación superior en Microbiología, Biología, Biotecnología, Química, Ingeniería Biomédica o similar. Experiencia mínima de 2 años en gestión de producto o roles técnicos en entornos regulados. Experiencia trabajando bajo sistemas de gestión de calidad (ISO 9001 / ISO 13485). Conocimientos de normativas aplicables a medios de cultivo y productos microbiológicos (USP, Ph. Eur., normas ISO). Experiencia en gestión documental y control de cambios. Nivel intermedio-alto de Excel. Inglés técnico fluido. Competencias clave: Orientación al cliente y mentalidad de servicio. Capacidad analítica y organización. Comunicación clara y estructurada. Capacidad para trabajar de forma transversal con distintos departamentos. Enfoque a procesos y mejora continua.