Atención a los clientes en aspectos de calidad y seguridad alimentaria realizando apoyo a los medios disponibles por la empresa alimentaria para conseguir implantar sistemas de seguridad alimentaria o mantenerlos en el tiempo incluyendo las actividades propias de las certificaciones tipo IFS, BRC, FSSC 22000.
El técnico debe ser capaz también de aportar suficientes conocimientos de procesos, tecnológicos y técnicos para complementar a la empresa cliente en la resolución de problemas así como en la planificación y desarrollo de nuevos productos dentro del ámbito de la innovación y desarrollo.
El acompañamiento al cliente es constante y la vocación de servicio tiene que ser el fundamento de las actividades a realizar para las empresas cliente. Esto conlleva participar de forma directa o indirecta en las actividades de implantación, certificación, auditoria, calibración, verificación, inspección, análisis,... propias de las certificaciones.
Otras certificaciones o cumplimiento de pliegos del ámbito agroalimentario también deben ser conocidos y manejados con soltura para dar servicio al cliente.