El trabajo consiste en gestionar las tareas diarias en la línea de extrusión dentro de una planta industrial en Castellar del Vallès. La función principal es alimentar la maquinaria de forma constante para que la producción no se detenga. También se encargará de supervisar los parámetros de la máquina, ajustando los controles para que todo funcione correctamente y cumpla con lo previsto.
Es necesario realizar controles de calidad periódicos al producto final, apartando o corrigiendo cualquier pieza que no cumpla con los estándares. Además, se incluye el empaquetado final de forma ordenada y segura para su almacenamiento. El contrato es a jornada completa y en turnos rotativos. Se requiere seguir los protocolos de seguridad y mantener una buena comunicación con los compañeros para asegurar el ritmo de fabricación.