Controlar el acceso de personas al edificio.
Abrir y cerrar instalaciones.
Vigilar zonas comunes y reportar incidencias.
Recibir y repartir correspondencia o paquetes.
Atender a vecinos, visitantes o clientes.
Mantener el orden y supervisar la limpieza básica.
Encender/apagar luces, calefacción o equipos comunes.
Coordinar reparaciones o avisar al personal de mantenimiento.
Custodiar llaves y controlar entradas y salidas.
Dar información y apoyo a usuarios del lugar.