El puesto consiste en realizar trabajos de soldadura y cerrajería en hierro y aluminio, interpretando planos técnicos para guiar cada paso. Se manejan herramientas manuales y eléctricas para transformar la materia prima con precisión. Entre las tareas diarias están el mantenimiento de la maquinaria asignada, el recuento de inventario y el análisis de materiales según los pedidos en curso. También se cumplimentan los procedimientos de producción (PPI) y se informa al responsable sobre cualquier incidencia durante el proceso. La gestión de residuos es clave: hay que segregarlos correctamente siguiendo los procedimientos de calidad, medio ambiente y seguridad laboral. Se fomenta el consumo eficiente de recursos y se aplican todas las medidas de prevención de riesgos. El rol puede requerir rotar a otras secciones del taller, para lo cual se proporciona formación interna. Además, se coordina al personal asignado por el jefe de taller, organizando y dirigiendo las tareas del equipo. Este entorno industrial demanda atención al detalle, precisión y un compromiso constante con los estándares de calidad y seguridad.