Publicada el 16 junio
Misión del puesto
Cada día, cuando el silencio de la noche se transforma en rutina, la residencia despierta con pequeños gestos que lo cambian todo: una sonrisa al ayudar a levantarse, una conversación tranquila durante el aseo, una mano que acompaña sin prisas. Ahí empieza tu labor. Ahí empieza lo importante.
Nuestra residencia de mayores está regida por una entidad sin ánimo de lucro perteneciente a una congregación religiosa, con una misión clara desde sus orígenes: cuidar a las personas mayores con respeto, ternura y dignidad, como se cuida a alguien de la familia.
Hoy queremos abrir nuestras puertas a una GEROCULTORA que desee formar parte de esta historia.
- Tu papel en nuestro día a día
Ser gerocultora aquí no es solo realizar cuidados básicos. Es:
Acompañar en las actividades de la vida diaria (aseo, alimentación, movilidad).
Escuchar historias que merecen ser contadas.
Detectar necesidades, ofrecer seguridad y generar confianza.
Convertirte en un apoyo esencial para personas que necesitan sentirse cuidadas y respetadas.
Cada residente es único. Cada gesto cuenta. Y tu presencia marca la diferencia.
- Lo que te ofrecemos
Contrato a jornada COMPLETA
Estabilidad laboral en una entidad con valores humanos y sociales.
Un entorno de trabajo cercano, donde el compañerismo y el respeto son reales.
Un equipo que cree en el cuidado integral y en la atención centrada en la persona.
- Lo que buscamos
Formación como gerocultora / auxiliar de enfermería o certificado competente equivalente.
Vocación por el cuidado de las personas mayores.
Empatía, responsabilidad y sensibilidad.
Deseo de trabajar desde el respeto, la paciencia y el compromiso.
Si sientes que cuidar es más que un trabajo, si crees que la dignidad no se pierde con los años y si buscas un lugar donde tu labor tenga un verdadero sentido humano, te estamos esperando.
Porque en esta residencia no solo cuidamos cuerpos.
Cuidamos personas, historias y vidas.