El puesto se enfoca en las tareas diarias de un almacén industrial, donde el manejo de carretillas retráctiles y frontales es fundamental. Se busca a alguien con experiencia para operar estos equipos de forma segura, realizando la carga y descarga de camiones, así como la colocación de mercancía en estanterías de gran altura y espacios ajustados. La preparación de pedidos y el suministro constante a las líneas de producción también son parte principal del trabajo para mantener el flujo operativo.
Además de la parte operativa, el rol incluye gestionar la documentación de los movimientos de material. Esto implica manejar albaranes, actualizar el inventario a través de radiofrecuencia o PDA, y asegurar que el control de stock sea exacto. Todo esto requiere coordinarse con otros equipos para que los procesos logísticos funcionen sin problemas.
El lugar de trabajo es un almacén automatizado, donde la tecnología es central. Para desempeñarse bien, se necesita una buena organización personal, atención al detalle al revisar documentos y, sobre todo, seguir los procedimientos de seguridad al pie de la letra. Es un puesto que exige constancia y cuidado en cada tarea, desde el manejo de la maquinaria hasta el registro de datos.