En este puesto en un hotel de Sevilla, la labor principal consiste en gestionar el día a día para que todo esté siempre impecable. Se trata de supervisar que las habitaciones y las zonas comunes luzcan perfectas, coordinando al equipo de limpieza y mantenimiento para que no falte ni un detalle. El trabajo requiere estar pendiente de los suministros y organizar los recursos de forma eficiente para que cada planta funcione sin contratiempos. La gestión del equipo es clave, encargándose de los turnos, el seguimiento diario y de que todos sigan los procesos establecidos. Es fundamental controlar el inventario de materiales y resolver cualquier imprevisto que surja, manteniendo la calma en todo momento. Se ofrece un contrato a jornada completa para una persona organizada, capaz de motivar a su equipo y asegurar el orden.