Se necesita un albañil oficial de segunda para unirse a un equipo dedicado a la restauración y conservación del patrimonio histórico-artístico.
Las responsabilidades principales implican llevar a cabo trabajos de construcción que se centren específicamente en la rehabilitación y el cuidado de edificaciones históricas. Se requiere tener un curso homologado de 20 horas en albañilería y una experiencia demostrable en obras de al menos dos años.
Será muy valorada la experiencia previa en el ámbito de la conservación y restauración del patrimonio, así como en excavaciones arqueológicas. Es indispensable contar con el permiso de conducir B.