1. Evaluación, diagnóstico y atención psicológica de los/as usuarios/as
Evaluación inicial: Realizar entrevistas clínicas y aplicar pruebas psicométricas para conocer el estado emocional, cognitivo y conductual de la persona.
Diagnóstico: Identificar posibles trastornos psicológicos, alteraciones emocionales o necesidades específicas, basándose en criterios clínicos y protocolos establecidos.
Atención psicológica: Diseñar un plan de intervención individualizado, ofreciendo apoyo emocional y estrategias para mejorar la calidad de vida del/la usuario/a.
Registro y seguimiento: Documentar la evolución del caso, ajustando el tratamiento según los resultados y cambios observados.
2. Llevar a cabo las terapias psicológicas preventivas, asistenciales y de rehabilitación
Terapias preventivas: Implementar programas y sesiones orientadas a evitar la aparición de problemas psicológicos (por ejemplo, manejo del estrés, habilidades sociales).
Terapias asistenciales: Intervenir en situaciones donde ya existe un problema psicológico, aplicando técnicas como terapia cognitivo-conductual, terapia de apoyo o intervención en crisis.
Terapias de rehabilitación: Favorecer la recuperación funcional y emocional tras procesos como enfermedades, pérdidas o deterioro cognitivo, promoviendo la reintegración social y la autonomía.
Trabajo interdisciplinar: Coordinarse con otros profesionales (médicos, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales) para garantizar un abordaje integral. català (parlat Superior, escrit Superior), espanyol (parlat Superior, escrit Superior)