Funciones principales
Diagnóstico de averías:
Detectar fallos mecánicos, eléctricos o electrónicos mediante inspección visual, pruebas en carretera o equipos de diagnóstico.
Utilizar herramientas de diagnóstico por ordenador (OBD, escáneres, etc.).
Mantenimiento preventivo:
Realizar cambios de aceite, filtros, bujías, correas y líquidos (frenos, refrigerante, etc.).
Revisar y ajustar frenos, suspensión, dirección y neumáticos.
Comprobar niveles y presiones, y efectuar revisiones periódicas.
Reparaciones mecánicas:
Sustituir o reparar componentes del motor, caja de cambios, embrague, frenos, escape o sistemas de suspensión.
Montar y desmontar piezas siguiendo especificaciones técnicas.
Sistemas eléctricos y electrónicos:
Reparar o sustituir baterías, alternadores, motores de arranque, sensores y unidades de control.
Verificar sistemas de iluminación, climatización, cierre centralizado, etc.
Revisión técnica y puesta a punto:
Preparar vehículos para pasar la ITV (Inspección Técnica de Vehículos).
Ajustar parámetros del motor y emisiones según normativa vigente.
Atención al cliente y documentación:
Informar al cliente sobre las reparaciones necesarias y su coste.
Elaborar presupuestos, partes de trabajo y fichas técnicas.
Mantener registros de reparaciones realizadas.