En un almacén logístico, las tareas principales son la carga y descarga de palets de los camiones usando carretilla elevadora y transpaleta eléctrica, para mantener un flujo optimizado de productos. También se apoya la clasificación de paquetes alimentando la máquina distribuidora, retirando envíos de las cintas y colocándolos en palets para su envío. Además, se descargan furgonetas manualmente y se manejan bultos de gran tamaño o formas irregulares, pesándolos y distribuyéndolos a mano.
Otras funciones incluyen la organización interna del almacén: recoger y redistribuir palets vacíos o cargados con la carretilla o transpaleta, manteniendo el espacio despejado. Se trabaja en equipo, colaborando en cada paso del proceso logístico desde la recepción hasta la expedición, adaptándose a los volúmenes diarios de mercancía.