El trabajo en esta planta de bebidas en Daimiel se divide principalmente en dos áreas. En la parte de producción, se supervisa el buen funcionamiento de la maquinaria en las líneas de embotellado, controlando cada fase del proceso y asegurando que todo marche correctamente. Además, es esencial mantener el orden y la higiene del puesto de trabajo para cumplir con las normas de seguridad.
En cuanto a la logística, las labores se centran en gestionar la mercancía, realizando la carga y descarga de vehículos en los muelles y organizando los productos dentro del almacén. Para estas tareas se utilizan transpaletas eléctricas que facilitan el movimiento de materiales. Se trata de un contrato temporal que requiere disponibilidad para trabajar en turnos rotativos, manteniendo siempre una actitud comprometida y colaborativa con el resto del equipo.