El trabajo se desarrolla en una planta de gestión de residuos en Alicante, donde se llevan a cabo tareas operativas esenciales para el correcto procesamiento de materiales. El día a día implica la clasificación manual de residuos en las líneas y el uso constante de carretillas para desplazar contenedores por las instalaciones. Es fundamental asegurar que cada material termine en su contenedor designado, manteniendo un flujo de trabajo constante y organizado en toda la planta. El contrato es a jornada completa y se organiza en turnos rotativos de lunes a viernes. La labor exige destreza manejando maquinaria de carga y un movimiento constante de contenedores de distintos tamaños para su vaciado. Se trabaja siguiendo estrictos protocolos de seguridad para garantizar que todas las tareas se ejecuten de manera adecuada y fluida.