El objetivo de la puesta en marcha de sistemas informáticos es garantizar su funcionamiento confiable y optimizado. Para ello, se requiere una planificación exhaustiva que incluya el establecimiento de cronogramas y la supervisión de instalaciones físicas y lógicas.
Responsabilidades fundamental:
Gestionar los procesos de instalación para asegurar la conectividad segura entre sistemas.
Detectar e incidencias durante la implementación del sistema