Para una residencia en Sabiñánigo se necesita un cocinero o cocinera con al menos doce meses de experiencia. Se ofrece un contrato temporal con posibilidad de convertirse en indefinido, a jornada completa. Las funciones incluyen la elaboración de menús adaptados a las necesidades de los residentes y la preparación de dietas específicas, siempre bajo las indicaciones del equipo sanitario o nutricional. Se requiere capacidad para trabajar en equipo y cumplir con las normas de higiene y seguridad alimentaria.