Se trabaja en la supervisión y operación de procesos industriales en una planta de producción de biometano ubicada en Almazán. Las tareas diarias incluyen el control de equipos y parámetros clave como presión, temperatura y pH para asegurar el máximo rendimiento de las instalaciones. Es necesario mantener la continuidad operativa observando constantemente los indicadores técnicos. El puesto también implica realizar mantenimiento preventivo y correctivo para conservar el funcionamiento ideal de todos los equipos. Se busca identificar a tiempo cualquier desviación o incidencia que pueda interrumpir el proceso productivo. El entorno laboral es industrial, dedicado a transformar residuos en energía renovable. Esta función contribuye directamente a la valorización de residuos y a la generación de energía limpia, dentro de un enfoque de economía circular. El trabajo se organiza en turnos rotativos para cubrir la operación continua de la planta.