La labor se desarrolla en un almacén logístico dedicado a productos refrigerados y congelados. Las tareas principales incluyen la preparación de pedidos con tecnología de radiofrecuencia y sistemas de picking por voz. En la zona refrigerada, con temperaturas entre 0 y 5 grados, se usan pistolas de radiofrecuencia y máquinas recogepedidos. En el área de congelación, a unos -18 grados, el trabajo se hace con picking voice y equipos específicos. Este puesto es clave para asegurar la eficiencia, la precisión en los pedidos y mantener la cadena de frío hasta el cliente final.
El cumplimiento de las normas de seguridad alimentaria y manipulación en frío es esencial. Quienes opten al puesto deben conocer las prácticas correctas de almacenamiento y transporte de productos sensibles a la temperatura. Se entrega todo el equipo de protección y vestuario térmico necesario para trabajar en frío extremo durante largos periodos. El entorno exige atención al detalle, resistencia física y adaptabilidad a turnos rotativos.
La operación se apoya en un sistema de gestión de almacenes que prioriza la velocidad y la precisión. El trabajo en equipo resulta fundamental para cumplir los objetivos diarios. La responsabilidad individual y la coordinación con otros departamentos son cruciales para el éxito general. Se ofrece formación continua en el uso de tecnologías y procedimientos de seguridad como parte del desarrollo en el puesto.